miércoles, 24 de junio de 2015

Americans...

Os contaré un secreto. Los norteamericanos no son más listos, no nacen con superpoderes, no tienen unos genes mejores...

El truco en los States está en que son capaces de seleccionar a lo mejor de cada parte del mundo y hacerlos trabajar aquí con orgullo de lo que hacen y también de formar parte de esta gran nación. Se les premia por su trabajo, en lugar de marginarles por envidia.

Yo no sé como lo hacen, pero aquí hay gente que canta con orgullo el "God bless America" en cada partido de baseball o de football a pesar de haber nacido a muchos Kilómetros de aquí. Ló único que se me hace similar en España puede ser Cataluña, y supongo que por eso puedes ver tantos graffitis en las calles que afirman con orgullo aquello de "Catalonia is not Spain".

En fin, sólo son primeras impresiones, ya sabéis que puedo equivocarme mucho en ellas, como muestras mis entradas de cuando empecé la residencia...




¿Escuchamos a nuestros pacientes?

El otro día estaba haciendo un curso del NCCN sobre tumores colorrectales metastásicos. Me llamaba la atención, que en las simulaciones se preguntara al paciente sobre el tipo de quimioterapia que prefería.

¿Prefiere QT oral? ¿Trabaja de cara al público y le importan los efectos secundarios visibles? ¿Prefiere la terapia de mayor intensidad sin importar los efectos secundarios? ¿Cuáles son sus prioridades?

La verdad es que en España no te lo planteas, porque para eso están los oncólogos. Me gustaría que algún paciente que pasara por aquí me dijera si le preguntaron cuáles eran sus preferencias, también en cuanto a las opciones quirúrgicas.

La sensación que he tenido (y la sensación, como siempre es algo personal y subjetivo) es que aún se sigue haciendo medicina paternalista en España. Se sigue decidiendo por el paciente porque no se le considera capaz de tomar sus decisiones. Y por otra parte creo que al paciente no le importa delegar esa responsabilidad en alguien que considera más preparado para hacerlo. Yo he llegado a encontrarme pacientes en la puerta de quirófano que decían no saber de que iban a operarse, y a pesar de haber firmado en consentimiento afirmaban que nadie les había informado de la posibilidad de llevar un estoma. Cansada de escuchar en las sesiones clínicas aquello de "el paciente va a hacer lo que tú le digas". Me llama la atención y me gusta ver que se puede hacer de otra manera.

Porque considero que parte de mi trabajo es darle al paciente la suficiente información para que pueda tomar sus decisiones de acuerdo a su patología, comorbilidades, creencias personales y situación socio-familiar. Porque sus circunstancias son las suyas, y no las mías. Y creo firmemente en la autonomía de cada individuo para poder decidir.

¿Se han sentido escuchados por sus médicos?

lunes, 15 de junio de 2015

Never try, never know

Tengo hoyuelos. Hubo un tiempo en que estaba convencida de que era porque sonreía mucho. Sonreía todos los días, sin razón aparente. Podía ir por la calle, sonriendo porque eso simplemente me hacía feliz. Mi abuela también tiene, y mi madre, he leído por ahí que son autonómicos dominantes, que cosa....

El caso es que yo creo que sí, que la cara es el espejo del alma. Que la gente que frunce mucho el ceño se queda ceñuda. Una cosa así:



Pero hoy me he acordado de que tengo hoyuelos... Y es que estos últimos años han sido bastante decepcionantes en lo profesional, y casi hacen que olvidara que heredé ese rasgo. Venía para "casa" en el Upper West Side, con una sonrisa que había olvidado que tenía. Feliz, despreocupada... Creo que podría vivir aquí. Quien sabe... Y de pronto veo un letrero en una de mis tiendas de ropa favoritas que decía algo así: Never try Never know. Que gran verdad...

Y como dice mi hermana (gran persona donde las haya, por cierto): Todo gran viaje comienza con un pequeño paso. Si serán vacaciones o algo más no tengo ni idea. Y no me preocupa. Porque por primera vez en mucho tiempo estoy haciendo justo lo que quiero hacer. Y pienso disfrutar cada minuto, mientras dure. ¡He vuelto!

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